viernes, 23 de noviembre de 2012

PREVISIONES METEOROLÓGICAS


Tras escuchar sin parpadear 
las previsiones meteorológicas de La1,
que dan para hacer el amor,
para pelearse sin motivo aparente
e incluso para reconciliarse después,
entendí que pedir perdón o perdonar
es un ejercicio parecido 
al movimiento de las isobaras: 
cuando las altas presiones 
llegan al sur de las bocas
un frente frío acaba entrando
siempre por las palmas de las manos.

martes, 6 de noviembre de 2012

RUFO


Cuando era un niño teníamos un pastor alemán 
en la casa de campo familiar.
Tenía un pedigree envidiable y era nieto
de auténticos campeones alemanes
en no se qué disciplina.
Poseía una intuición muy desarrollada
para empatizar con el estado de ánimo
de cualquier miembro de mi familia.

Quizá por eso nunca lo tratábamos
como un perro ni él mismo se comportaba
como tal, salvo en ciertas noches
en donde la luna llena lucía orgullosa 
en el cielo, iluminando todo el páramo
hasta el río. 

Esas noches aullaba como un lobo
(y no como un hombre) y se escapaba
con una manada de perros salvajes
que malvivía por los alrededores.

Pero Rufo, que es así como se llamaba,
seguía comportándose como un hombre
y cada madrugada, en vez de escaparse
y seguir la llamada de la naturaleza,
acababa volviendo a casa 
con las orejas bajas y el rabo entre las piernas. 

Tampoco ahí mi padre lo trataba como un perro.
Le reñía utilizando argumentos y razones
que sólo los hombres comprenden.
Él se acostaba a los pies de su amo,
sumiso como cualquier hombre
que vuelve tarde a casa y sin excusas 
en una madrugada cualquiera.

Yo nunca me escapo con perros salvajes
que malviven en mis alrededores,
pero en ciertas noches de luna llena,
al volver a casa tras un malentendido,
me acuerdo de mi perro y de que siempre 
se comportó como un hombre.
Así que agacho las orejas
y sumiso me meto en la cama
buscando esa mirada de comprensión
que buscaba mi perro y que muchas veces
yo mismo no sé ofrecer.


martes, 18 de septiembre de 2012

SALVACIÓN DE NARCISO



Mucho antes de que surgiera en mí
esta necesidad de buscarme 
constantemente en los espejos,
antes de tocar con mis manos
el prodigio de dar vida a lo que 
no la tiene, 
viajé por el mundo a lomos de un río
que me mostró la tierra tal y como era,
sin engaño ni artificio.

Liríope me trajo al mundo
con la misma esperanza y miedo
que toda madre al engendrar una vida.
Pero los dioses, que todo lo saben, 
obviaron que las profecías, los oráculos
y las supersticiones sólo se cumplen
en los creyentes.

Quizá por eso debí morir ahogado
por mi propia belleza hace tiempo.
Sin embargo, cuando llegó ese momento
y estuve frente al cristal sereno del río,
justo cuando el agua me devolvía
esa media sonrisa con la que nací,
no sentí la tentación de besarla
ni siquiera de quedarme allí
contemplándola durante horas.

Al verme ahí, agachado junto al espejo,
me sorprendió la imagen delicada
de una ninfa, como un destello
que eclipsara mi propia imagen
y la convirtiera en algo vulgar y ridículo.
Puso entonces su mano en mi cabeza
y tras despeinarme los cabellos dijo:
Ven conmigo, prometo ser muy discreta.

viernes, 31 de agosto de 2012

MURCIA EN VERANO II



Hay una ciudad en donde las soledades
aún se miran un instante
antes de cruzar los chaflanes de las plazas,
los pasos de cebra corridos 
sobre el asfalto por el calor.
Después desaparecen en silencio
como un ovillo de lana tras la puerta,
dejando tan solo un hilillo de esperanza
a su paso.

En una ciudad así, en donde la soledad
no puede compartirse de manera alguna,
uno no puede soñar ni siquiera
con los ojos abiertos,
tan solo recordar otras ciudades
en donde hacer estas mismas cosas
de siempre sin sentir sobre el pecho
ese peso que deja agosto sobre el alma.

Un par de yonkis discuten en la puerta 
de una iglesia: los beatos tampoco vendrán hoy.
Mas nos valdría colgarnos de una soga,
dice uno. Y si vienen mañana
responde resignado el otro.

jueves, 9 de agosto de 2012

LOS NAREJOS 2012


Nos poníamos discos viejos
porque sólo el pasado era capaz
de embriagarnos.

Contábamos las mismas historias
de siempre un año más
y aunque el pasado es inalterable
nuestros ojos de arena lo retomaban 
nuevamente en sus puntos suspensivos.
Esas historias de siempre,
las hazañas que nos convirtieron
en seres únicos, 
se convertían entonces en otras.

Esa forma de alterar lo sucedido
nos daba la vida por un momento,
después, con la última copa,
el presente se imponía sin rechistar
hasta el siguiente verano.

El desfile de cadáveres exquisitos
convertían el salón, un banco de un
parque o la barra de cualquier bar
en un museo de cera. 

La claridad de los rostros y el filo
de sus palabras
se clavaban en nuestros pechos
con todo el peso del tiempo,
pero sin herirnos ni salvarnos.

Su hoja salía de nosotros 
sin rastro de sangre,
pero su brillo iluminaba los espacios
vacíos como luciérnagas
en una noche sin luna.

A veces un poema que trata 
de remover el pasado 
se convierte por un instante en el futuro 
que siempre hubiéramos deseado. 

viernes, 29 de junio de 2012

TRIBULACIONES


Sé que, a veces, te asusta que la vida
no esa esto: reír y llorar con motivo,
escuchar ciertas palabras e interrumpir
en cambio otras, 
salir corriendo o deternerse según sea 
el dolor o el deseo quien nos persigue.


Vendrá el día en el que reirás y llorarás
sin motivo,
el silencio te sonará mejor
que mis palabras
y el deseo huirá de nosotros
dejándonos el miedo de recuerdo.


Sé que, entonces, te asustará que la vida
sea finalmente eso.
Pero has de saber que las lágrimas
son solo un mecanismo del cuerpo
para lubricar nuestros ojos,
las palabras espejismos sonoros
que sólo reflejan el envés de las cosas
y que el dolor y el deseo pueden convivir
en la misma cama y al mismo tiempo.

domingo, 17 de junio de 2012

A LOS OJOS (MADRID)



La gente en Madrid ha comenzado
a mirarse a la cara.
Lo noto porque vengo de una región
en donde no hacerlo
es una falta de respeto comparable
a defender a cualquier banco
en cualquier barrio de familias desahuciadas.

La gente ha comenzado a mirarse
como entendiendo que es un riesgo
asumible en los tiempos que corren,
que hacerlo no implica un descenso
de la confianza en los mercados
o una pérdida momentanea del concepto
madrileño de gran ciudad.

Vengo de una región en la que mirarse
a los ojos es como bañarse desnudo
en una playa acosada por planes urbanísticos,
como besar sin compromiso unos labios
que seguirán su camino con nuestra escarcha
impregnada en su dermis.

Vengo del extrarradio a cualquier epicentro, 
y todas las miradas que se lanzan al vacío
guardan en su interior una semilla
que habrá de florecer en cualquier playa.
No importa que aquí las riberas estén secas 
y que su agua sea sólo un hilo negro
de buitres destripando el progreso.
La gente en Madrid ha comenzado a mirarse
a la cara y yo...lo siento.

miércoles, 30 de mayo de 2012

AL POETA LE DUELE EL HOMBRE



Al poeta le duele el hombre,
la boca de morder continuamente
las espinas de la rosa,
aunque más le valdría que le doliera
el hombro de arrimarlo al mundo.

lunes, 16 de abril de 2012

NUESTRAS ESPALDAS SON PARÉNTESIS

Nuestras espaldas no entienden de diferencias
o de faltas de ortografía en nuestras palabras,
cuando desnudas se intercambian el veneno
como dos lenguas
hasta convertirlo en reseco salitre
que limpiaremos a la mañana siguiente.

Nuestras espaldas no entienden
de interpretaciones posibles en palabras
que posiblemente pueden interpretarse
de forma diferente,
no les interesa que nuestras razones
sean tan poderosas como el silencio
o que el silencio sea sólo un manto de sal
vertido sobre el hielo de nuestros cuerpos.

Nuestras espaldas mantienen ciertos días
el calor de nuestros cuerpos intacto,
mantienen con vida nuestras semejanzas
como un cordón umbilical,
para que las diferencias resbalen
con el veneno cuerpo abajo
y sólo sean a la mañana
una mancha amarilla a los pies de la cama.

Pero nosotros no somos solamente
nuestras espaldas que siempre se besan,
ni el sudor que las mantiene hidratadas
en el invierno,
no somos el veneno ni tampoco el antídoto,
ni siquiera esa mancha amarilla
que queda a los pies de la cama
en una mañana como esta.

Somos lo que había antes de ese paréntesis
y lo que habrá después,
el vacío que deja el aire en tu cama
nada más deshacerla,
y el dolor reciclado en un poema
que será ceniza con el viento.

jueves, 5 de abril de 2012

TENTACIÓN DE SER OTRO

A veces tengo ganas de ser otro,
no exactamente mejor
ni más interesante,
ser otro diferente que me permita
poder mirar el alrededor sin que me vean
y sin abandonar totalmente al que soy.

Son tentaciones momentáneas
que quemo con versos ahogados
en vasos de ron, con botellas
lanzadas al mar de la ausencia,
y que sirven para mitigar mi deseo
de ser un perro callejero
en mitad de una noche de lluvia.

Me gusta sentir como el poema
consigue que me sienta exactamente
como el que nunca seré,
que respire un aire que no penetrará
por mis fosas nasales,
y que pueda amar hasta la pérdida
a bellas mujeres de tacón roto
y carmín corrido.

Mis ganas de ser otro sólo duran
ese instante en el que miles
de imágenes como miles de hojas
caídas en la acera del otoño
alfombran mi pensamiento.

Después apareces tú sin saberlo,
ignorando todo lo que llena la cabeza
de alguien que dice ser poeta.
Apareces, y sin saberlo,
todas esas vidas que no viviré
se me convierten en hojas ilegibles
de un libro rescatado del fuego,
muy diferentes a esa lectura primera
de excitación y miedo,
y con algunos nombres que me suenan
y que no aceleran el corazón al leerlos.

domingo, 1 de abril de 2012

IMAGEN PRIMERA

Nunca podré olvidar el día
que te vi por vez primera,
perdida en mitad de ninguna parte
entre Murcia y el infierno.

Sorteabas con elegancia el tiempo
y los faros de los coches,
y llevabas cogida tu maleta
como quien arrastra consigo
una casa llena de sueños.


Esa imagen, tan poética e inesperada
al mismo tiempo, trajo a mi cabeza,
no sé por qué motivo, unos versos
de Sabina en donde alguien,
también con una maleta,
sorteaba otros trenes y otra vida.


Yo sólo tenía tu foto y el recuerdo
de unos versos,
los amantes son túneles de luz
a través de la niebla,
y tú, después de un viaje interrumpido,

un teléfono sin batería.


No sé si te había imaginado exactamente
así, antes de que abandonaras
tu apariencia de verso elaborado
y te convirtieras en carne y hueso,
en una luz venida desde lo alto
y que, en mitad de la noche,
no encuentra obstáculos que la mitiguen.


No importa si cientos de imágenes
han tratado de superponerse después
a esa primera, porque siempre apareces
en el túnel del tiempo
con la claridad que un alma desesperada,
en una noche cualquiera,
encuentra en el mismo momento
en el que cierra los ojos
y arroja su cuerpo a las vías.

miércoles, 14 de marzo de 2012

TODAS LAS MUJERES DE MI VIDA SE MUEREN POR SER TU EN ESTE MOMENTO

Todas las mujeres de mi vida
se mueren por ser tú en este momento.
Un día fui yo el que me moría por ellas
porque todas fueron tú durante un instante.
Sin embargo, no puedo concebir ahora
la vida sin las cosas que me has ido
pegando y limando sobre mi piel.

Todos los corazones que me he ido
comiendo han hecho del mio
un órgano a la medida de tu mano.
Por eso me gustas tanto cuando
sin piedad me lo arrancas y amagas
con comértelo sicalíptica y pudorosa
al mismo tiempo.

Yo me siento seguro cuando lo tienes
en tu mano como un trofeo conquistado,
mientras mis venas se enroscan en tu brazo
hasta encontrar una arteria fatal
en la que clavarse y llevarte al orgasmo
sin necesidad de utilizar
ningún músculo de mi cuerpo.

Sin el vértigo de la pérdida
el valor sólo sería una palabra más
para algún poema y tú serías como las otras
que desean ser tú en este momento.
Sin embargo, a veces me gusta ser egoista
y ver ese abismo de niebla en tus ojos,
ver como dices con una mirada
lo que una mujer no debe decir nunca
para quedarse sin ese as en la manga
y yo me lo crea demasiado.

Todas las mujeres de mi vida
se mueren por ser tú en este ahora,
por eso yo, lo confieso,
disfruto como Jack el Destripador
matándolas con una mirada
justo cuando esbozan sus sonrisas
y están a punto de decirme
lo orgullosas que están de mi.

Me gusta que se mueran desangradas
en cualquier acera
mientras les lanzo un beso
y continuo mi camino
con esa canción de Los Secretos
revoloteando en mi mente...
Tuviste una oportunidad
y la dejaste escapar.

martes, 6 de marzo de 2012

A UN FUTURO HIJO NO NACIDO


No sé cuando verás por vez primera
el mundo con tus ojos,
ni cuando anunciará tu llanto tu llegada,
pero temblará la tierra como tiemblan
ciertas estrellas en la noche
antes de su viaje sideral,
temblaremos nosotros como tiembla
la llama de una vela al abrirse una puerta,
y serán sus manos, tus diminutas manos,
la medida del universo cuando agarre
nuestro dedo.

Le hablarás sin palabras con tus enormes
ojos verdes, como hiciste conmigo,
y él te responderá, como hice yo,
con torpes balbuceos
que sólo nosotros entenderemos.
Le hablaré de la vida aún cuando
no me entienda y tan sólo piense
en comida y en juegos;
me hablará de la vida aún cuando
no le entienda y sólo desee
egoistamente su silencio,
pero me volveré un insomne si hace falta
para que pueda conciliar el sueño.

Trataremos de enseñarle el mundo
tal y como nosotros lo vemos,
pero será él con su inocencia
el que nos descubrirá sus secretos
como sólo alzar su mano
y apuntar con su dedo.

Le enseñaremos a distinguir entre las flores
aquellas que son de plástico,
que el origen del dolor puede venir
de un golpe o un beso,
y que sólo a golpes y besos
uno aprende y es feliz.

Cambiaremos los mandamientos
como se cambian las constituciones
y las sentencias y también
los resumiremos en dos para no perdernos:
amaremos a ese hijo sobre todas las cosas
y a nosotros como a él mismo.

viernes, 2 de marzo de 2012

YA ESTÁ AQUÍ MI 'NARCISO DESPEINADO'

Cómo ya anuncié hace poco más de un mes, ya está en la calle mi primer poemario 'Narciso despeinado', un poemario que recoge poemas escritos en los últimos tres años y que ha sido prologado por mi amigo y poeta José Daniel Espejo (¡qué grande!). Asimismo, cuenta con una ilustración en portada creada por mi amiga Cristina Franco Roda (y no Rodas como aparece en el libro), una gran ilustradora y una gran compañera de Colectivo Iletrados.


El libro está a la venta, desde este viernes, en Diego Marín, al precio de 8 euros, pero a todos mis amigos y compañeros me gustaría entregároslo yo mismo dedicado. Dentro de unos días lo presentaré (con hora y lugar por determinar) y allí también se podrá adquirir el poemario. Quiero dar las gracias a mi buen amigo Basilio Pujante por su trabajo de corrección y revisión de los textos, así como por haberme adelantado la financiación del proyecto. Al César, lo que es del César. Espero que os guste.

martes, 14 de febrero de 2012

SAN VALENTÍN

El amor se ha convertido en un oscuro
objeto de deseo, una especie animal rara
que se guarda en una jaula y se enseña
a las visitas a la hora del café.

Hemos olvidado lo fundamental
y lo hemos sustituído por simulacros
calculados, por montañas rusas
que curan el dolor de cabeza instantáneamente
sin dejar secuelas.

Por qué nos empeñamos en llamarlo amor
cuando queremos decir sólo sexo,
sexo que no duele,
sexo que no apresa,
sexo como una lluvia de verano
sobre el cuerpo,
sin cigarro de después,
sin palabras de después,
sin un cuerpo desnudo con el que
dormir después.

Si tiene que ser un santo, un hombre de dios,
el que nos recuerda que el amor existe,
que está en el aire que respiran los vivos
y exhalan los muertos,
quizá sea demasiado tarde para escribir
un poema que tenga sentido
y lo salve de la impostura.

Porque todo el mundo sabe que un poema
puede provocar revoluciones,
añadir años de cárcel a una condena
por cada verso escrito,
ofrecer un motivo al suicida que retrase
un día más su cita con el gatillo.
Pero no puede salvar al amor
de las sucias manos de los traficantes
de la moral.

viernes, 20 de enero de 2012

SEMIOSIS DEL LLANTO


Tengo una tristeza de campo agrietado
por la ausencia de lluvia,
de lluvia contenida en la densidad
de una nube gris.

Tendría que llover para convertirme
en barro,
tendría que llorar como un niño
que no tiene motivo y llora.

sábado, 14 de enero de 2012

'NARCISO DESPEINADO' VERÁ PRONTO LA LUZ

Siempre he querido poder escribir este 'post' que ahora mismo estoy escribiendo. Hoy el protagonista de esta entrada, por primera vez soy yo en todos los sentidos (lo siento). Tras pensarlo y repensarlo, y con la ayuda de mi amigo Basilio Pujante, he decidido autopublicar mi primer poemario: 'Narciso despeinado'.


El poemario no es el primero que escribo, pero si con el que más me identifico en este momento de mi vida. Necesitaba parirlo en papel, poder llevarmelo en cualquier bolsillo cuando salgo de viaje y, sobre todo, que vosotros lo podáis tener para leerlo, criticarlo, utilizarlo con oscuros propósitos o dejarlo simplemente en la estantería de vuestro cuarto.


Si todo va bien, que lo irá, quiero que el poemario este en papel para finales de febrero o principios de marzo. Aún me falta el prólogo y mi amiga Cristinota me está haciendo una ilustración (seguro que cojonuda, como todo lo que hace) para la portada. En cualquier caso, os iré informando...Simplemente quería ir abriendo boca entre mis miles de lectores fieles, jejeje. ¡Un abrazo a todos!

martes, 27 de diciembre de 2011

SANUYE ("NUBE ROJA AL ATARDECER")

Cuando Shappa vio por primera vez
a la mujer del general Caster
no fue capaz de bautizarla con nigún
nombre indio.

Se enamoró de sus ojos grandes
como estrellas de la noche,
profundos como los verdes valles

donde Relámpago Rojo creció entre lobos
y leyendas que hacían imposible el amor
entre una mujer blanca y un piel roja.

Pero aquella noche, cuando danzaron
hasta la madrugada alrededor del fuego,
supo que esa mujer sería suya
como suyos eran los ríos
que atravesaban los montes apalaches.

Al verla tendida junto a las brasas
le pareció que era como una nube roja
del atardecer y que su piel
ya no era blanca y que su nombre
no le era ajeno.

Sanuye te llamarás, le dijo, porque
eres la última nube que puede verse
antes del manto estrellado de la noche.

lunes, 26 de diciembre de 2011

SHAPPA ("RELÁMPAGO ROJO")


Volver a ser imprevisible como un indio
en medio de una fiesta de vaqueros,
enamorar a la mujer del general Caster
sin necesidad de quitarme las plumas
que adornan mi cabellera,
ser el fuego en antiguos rituales sioux
en donde nuestras sombras
abandonen nuestros cuerpos
para hacer el amor en la oscuridad
de la noche,
contarte cuentos que bien podrían ser
poemas sin la necesidad de recurrir
a leyendas indias para que tu corazón
lata en mi mano como lo hace en tu pecho.

Ser el mismo que te roba a partes iguales
lágrimas y sonrisas, sin que eches de menos
las lágrimas o sonrisas al volverme opaco.
Ser toro sentando cuando esperabas
a caballo loco,
ser tu caballo loco cuando todo parece
condenado al sillón de los domingos
con cine de barrio de fondo.
No ser mejor, ni más guapo, ni diferente,
porque me deseas con mi imperfección
maquillada de recursos literarios.
Ser...¿qué es lo que esperas de mi?
Ser
...¿sábes que no me salen las palabras
para decir tanto como tu silencio?

Volverme dardo en la palabra
que sea dardo certero en tu corazón,
volverme frío o caliente en la epidermis
de tu cuerpo, seda o papel de lija
cuando el amor se duerma o sea perezoso.
Volver a ser imprevisible como un indio
en medio de una fiesta de vaqueros.

martes, 20 de diciembre de 2011

UN TORRENTE DE PUNTOS FINALES (A MIGUEL POVEDA)


Poveda se retoca la bufanda presumido
mientras mira de reojo a los puristas
del género, pide perdón y no debería
porque es el arte quien reclama
nuevas voces despojadas
de absurdos prejuicios.

No importa si son coplas o tanguillos
lo que canta,
porque salen de su garganta
como la lluvia redentora del otoño,
constante e inevitable como el amor
que aparece inesperadamente
sin reclamarlo.

Se acicala una vez más el pelo
antes de desempolvar una minera
con su cantar amolinado,
una minera que no suena a hueco
y me devuelve una niñez
que no he vivido,
pero es tanta la claridad
con la que suena
que me parece tener la nariz enhollinada
por el polvo carbónico de la tierra.

Convoca también a poetas que como él
no volverán a ser jóvenes,
poetas a los que se les partió el canto
justo cuando el verdor de sus versos
irrumpía como una primavera salvaje
de una ciudad del sur.
Ignoro si la poesía suena mejor
en su canto que en la voz
de los propios poetas,
pero lo hace con tanta nitidez
que sus imágenes y silencios
se adivinan con una claridad
que da miedo.

Las palabras brotan de su boca
como un torrente de puntos finales
que paraliza todos los argumentos
de los que ven el arte
como un instrumento,
de los que tratan ingenuamente
de poner puertas al canto.
Poveda los ametralla con cada sílaba
dulcemente,
hasta hacerlos pequeños y ridículos
como un mal pretexto.

jueves, 15 de diciembre de 2011

LA NIEVE NO CAÍDA

Entre diciembre y febrero
existe la misma distancia que entre
tu cama y la mesita de noche,
un número de pasos recorridos
a tientas por el túnel del tiempo
que nos permitió, a la luz de los ojos,
unir el agua de las bocas
con el aceite de los cuerpos.

Entre diciembre y febrero
hay 2.500 días que dejan de existir
cuando me miras y ves en mi
tu mejor perfil,
2.500 noches vacías si te miro
y reconozco la parte de adelante
que libra del frío a mi parte de atrás.

Entre diciembre y febrero
existe la misma distancia que entre
los inviernos sucesivos que pasaron
sin nieve por nuestro corazones,
un tiempo de naranjas dejadas en el árbol
como esos niños de siete meses
que al nacer ya están muertos.

jueves, 24 de noviembre de 2011

TIEMPO AÑADIDO


No necesito tu voz como un objeto
cortante que al cerrar mis manos
las desangrase hasta que la piel,
como la de un tronco viejo,
confesara o muriera fusilada.

Tampoco tu silencio impenetrable
como la escarcha primera del invierno,
que no se puede cortar con palabras,
que no se puede esquivar sin acabar
empapado de melancolía.

Necesito que tu voz y tu silencio
puedan romperse como se rompen
una multa o un contrato temporal,
en mil pedazos que no puedan
juntarse y sólo sirvan para avivar
cualquier fuego que nos de calor.

martes, 15 de noviembre de 2011

LAS GUERRAS DE PAPÁ



Siempre imaginé que mi vida
no me daría más de lo que ahora tengo.
Me fue preparando el camino
para amar más al mundo cuanto menos
recibía de ella.

Los vasos comunicantes que permanecieron
vacíos en la adolescencia se nivelaron
con los que siempre estuvieron llenos
y es esa uniformidad después de todo
lo que me ha mantenido alerta.

Escribo en renglones torcidos
cuando tratan de ponerle una falsilla
geométrica a mi poesía
y guardo la pulcritud en cambio
para cuando me asalta el papel
como un océano o una ciudad
en la que fui extranjero.

Trato que mi venas sangren
en la uniformidad todas las guerras
en las que no me tocó matar o morir
y son tan sólo cuentos de papá.

Me las corto para teñir de tojo vida,
de rojo fuego mi versos
y que no parezcan un mero ejercicio
de arquitectura poética,
de imágenes conseguidas al mezclar
el agua y el aceite
que todas las palabras contienen.

Pero a veces no sangran y es tanta
la vida que fluye por mis arterias
que tengo la sensación de ser
un planeta alejado de toda constelación,
un mundo posible que puede estallar
en miles de ciudades diferentes
en donde el dolor corte el aliento
como el pañuelo que se agita
desde ciertos trenes al alejarse.

La sangre será siempre sangre
y la poesía sólo poesía,
pero quiero que de mis venas
nazcan versos y de mis versos
sangre que me de la vida.

lunes, 7 de noviembre de 2011

SUPERMAN


"Jamás estarás solo. Viajarás muy lejos, mi pequeño Kal-el, pero no te abandonaré ni aún cuando la muerte nos lleve. La riqueza de nuestras vidas pasará a ti. Todo lo que tengo, lo que he aprendido, mis sentimientos, todo eso y más pasará a ti, hijo mío. Seré tu compañero de todos los días de mi vida. Harás de mi fuerza la tuya. Verás mi vida a través de tus ojos y yo la tuya a través de los míos. El hijo se convertirá en padre y el padre en hijo. Ese es mi legado, todo lo que puedo darte Kal-el". (Jor-el, mi padre)

No soy de acero ni puedo ver a través
de los objetos,
pero a veces te hago volar sin levantar
los pies del suelo.

Como Supermán mi fuerza me viene
de los rayos del sol
y desprendo tanto calor
que mi corazón parece proceder
de otro planeta, más cálido quizás,
menos pervertido por la flaqueza humana.

No mido 196 ni peso 102 kilos
pero soy capaz de levantarte sin esfuerzo
cuando caes,
arrancándote una sonrisa cuando todo
parecía predestinado a la lágrima.

También estoy enamorado de la raza humana
y quizá por eso no necesito un disfraz
para ir a salvarte de los malos augurios,
porque sin ropa puedo seguir siendo
un superhéroe.

Mi herencia kriptoniana sigue provocando
la envidia de malvados camareros (pagados
por Lex Luthor) que tratan de matarme
sirviendome kriptonita en cada copa,
pero mi superolfato es todavía capaz
de distinguir el elixir de la cicuta.

No te podré dar un paseo interplanetario
pero te prometo que, en algunas noches,
si cierras bien los ojos podrás ver
el firmamento con la misma claridad que Lois
sin tener que salir de la cama.

Mentiría si dijera que no me gustaría
tener su superaliento para barrer
de un soplo toda la suciedad pegada
al mundo, pero a cambio
tengo una intuición de niño recién nacido
para distinguir el dolor de la alegría
en tu mirada oceánica.

Ahora podrás comprender por fin mi extraño
horario de media jornada en festivos.
El mal no descansa nunca y yo tampoco.

viernes, 4 de noviembre de 2011

LA LLUVIA


No es casualidad que venga la lluvia
con su música a silenciar el ruído
de un mundo que solo a voces
parece imponerse al silencio.

La lluvia, ya sea de recuerdos
o de agua clara, no deja a nadie
indiferente en una ciudad en la
que nunca llueve, y como al amor
podemos tan solo esperarla bajo
el peso de las sábanas o a cielo
descubierto, sudándola poro a poro
o absorviendo su humedad
hasta que se nos calen los huesos.

Tampoco es casualidad que venga
con su música a silenciarlo todo,
ni que a su paso deje unicamente
un repiqueteo de gotas sin ritmo
una vez que la gente ha huído
a refugiarse de ella bajo el peso
de sus sábanas.

La lluvia, ya sea de recuerdos
o de agua clara, no deja a nadie
indiferente en una ciudad en la que
nunca llueve,
pero como al amor, he preferido
siempre esperarla a pecho descubierto,
sintiendo que mi piel es otra ciudad
en la que no hay ruído
y por la que te llueves constantemente
.