miércoles, 20 de abril de 2011
LA NOCHES COMO ESTA DEBERÍAN SER LA VIDA (II)
con nuestra sangre derramándose
en el aire como el polen en primavera,
con el vino circulando por las venas
como única materia viva que azuzara
con su latido la melancolía.
Nunca me he sentido más desnudo yendo
tan vestido, porque en noches como esta
el traje no es capaz de retener en el cuerpo
los recuerdos,
y al final acaban alojados en la garganta
como un nudo que a modo de corbata
disimulara mis ganas de llorar por ser feliz.
Las noches como esta deberían ser la vida,
porque es imposible ser más feliz teniendo
en ambas manos todo el amor posible,
como si los márgenes de la vida hubieran
desaparecido y en su lugar sólo hubiera
un único centro, como un horizonte eterno
en el que nos movíamos y veíamos
sin distancias ni ciudades, sin excusas
ni propósitos.
Acercarse a la barra era ir reconociendo
en el camino trozos de nuestra vida
que se movían al son de una música
que no importaba, porque éramos nosotros
las notas de la partitura que volvía a sonar
afinada después de tanto tiempo.
Rafa era como una canción de Fito Paez,
una que he escuchado miles de veces
y siempre me sorprende en su estribillo;
Fran volvía a ser una de Platero, con su fuerza
y sus letras empapadas en whisky de barato;
Basi hubiera sido cualquiera de Manel,
pero se movía tranformado en un camaleón
que cambiaba de color según la melodía;
David se convirtió en una canción moderna,
revival capaz de conjugar el polvo de los
discos viejos con la mano asesina del dj;
y Paco era como una canción de Demis Roussos,
radiante con su frac y sus zapatos de charol,
la elegancia que daba coherencia a la noche.
Hubiera elegido vivir la vida entera
en una noche como esta,
porque las noches como esta,
tan alejadas del presente, tan cercanas
al pasado y al futuro, deberían ser la vida.
viernes, 18 de marzo de 2011
CRACK DEL 29

El secreto de la economía viene dado
por la confianza en los mercados
y la fortaleza de la moneda de cambio
al salir a pelear en los circuitos financieros.
no todo el mundo tiene la fortaleza
de la economía china
para aguantar las palabras escupidas
por mi corazón enrabietado,
por un corazón armado hasta los dientes
de razones.
viene dado por la confianza en los mercados
y la fortaleza de la moneda de cambio.
Pero uno ha de saber renunciar al comercio
de razones
cuando el fin no es el asalto a un tercer país
cargado de posibilidades,
sino un corazón cansado de crisis financieras.
sábado, 26 de febrero de 2011
RAZONES DE PESO

Me hice poeta para evitar decir
a la cara
las verdades del corazón.
Tenía 17 años y algunos granos
y creía firmemente que la poesía
me abriría las piernas de la vida.
Nadie me quiso durante años.
Me hice poeta para poder decir
a la cara
la verdades del corazón.
Tenía 24 y el pelo largo
y creía firmemente que la poesía
mantendría intacto el amor
contra el paso del tiempo.
De él, sólo me quedaron las cenizas.
Me hice poeta para poder enterrar
en la memoria
todos los arañazos del corazón.
Tenía 27 y me explotaban de becario
y creía firmemente que la poesía
jamás serviría para ajustar con la vida
cuentas pendientes.
Pero desperté vestido de indio
lunes, 14 de febrero de 2011
CON I NOSTRI SILENZI

Este poema ya tiene algún tiempo, digamos casi seis años, y lo escribí en mi estancia de un año en Catania, en la bella isla de Sicilia, justo donde Polifemo se enamoró de Galatea. No es un poema especialmente bello ni técnico, pero representa un periodo de mi vida que ha sido importante para lo que soy como poeta y como persona.
CON I NOSTRI SILENZI
Imparammo a tacere col tempo
le nostre parole
e a conversare senza fretta
con i nostri silenzi
durante interminabili sguardi di sorrisi,
paure e baci.
Qualche giorno, sono sicuro,
non noi bensi altri
vivranno qualcosa di simile...
Saranno diversi, sarà diverso
avranno altri baci
ma si ameranno allo stesso modo.
Qui lo sa. Forse
abbiamo inventato qualcosa si nuovo.
martes, 8 de febrero de 2011
CICLO 'MURSIYA POÉTICA'

martes, 16 de noviembre de 2010
DEPENDENCIA

sábado, 25 de septiembre de 2010
CATANIA BEDDA
Desde el avión la encuentro desordenada, caótica, distribuida de una manera muy siciliana alrededor de la falda del Etna, siempre humeante, amenazando con volver a incazzarsi para volver a destruirlo todo por séptima vez (Catania ya ha sido arrasada por la lava seis veces). Esta vez no vengo sólo como en 2005, cuando era un sobreviviente en busca de equilibrio, aunque se podría decir que soy el mismo puzzle que entonces, sólo que más ordenado y sereno. Mi mirada no busca en sus chispazos cortejar a la vida como antaño, porque afortunadamente es ella la que me sigue cercana.
Así como me marché de la isla hace ahora casi cinco años, el viaje agota sus últimas horas del mismo modo que los sin techo su cartón de vino, así que Inma y yo nos proponemos despedir a la ciudad junto a Villa Bellini, el segundo mayor jardín de Catania. Allí, en una de las esquinas del giardino se encuentra Scardaci, una pastelería-confitería que presume, y no en vano, de hacer los mejores cannoli cataneses (aquellos rellenos de ricota). Con su dulzor en el paladar, nos marchamos al hotel caminando, con la ciudad milagrosamente en silencio y convencidos de que, sin maldad alguna, hemos contradicho lo defendido por el cantautor en su verso.
miércoles, 15 de septiembre de 2010
LA DIFERENCIA

del deseo, en unos años en que la vida
se movía más por los márgenes
que por el centro de camino.
Y caminar sobre la línea tenía algo de maravilloso
que con el paso de los años hemos perdido:
el placer de la inconsciencia,
el poder de lo desconocido,
la capacidad de ser otros
sin dejar de ser los mismos.
Salíamos al mundo con el cuchillo entre los dientes,
tatuando nuestra historia en los árboles
que al dejar desamparados conformaban
en nosotros una forma de ser diferentes.
Buscábamos la diferencia porque la semejanza
no podía completarnos de niguna forma posible,
y aunque al final no pudiéramos mezclar agua y aceite
el intento era una forma de fracaso muy digna
que nos daba la medida de nosotros mismos.
Y caminar sobre la línea tuvo algo de maravilloso
que los años con su paso nos han devuelto:
la diferencia que buscamos en cada espejo
ha ido conformando la silueta de lo que somos,
una suerte de puntos enhebrados en el desconcierto
que nos ha dado la medida de nuestro terror
pero tambien de nuestro sosiego.
lunes, 21 de junio de 2010
TE LO DIJE

Sin botas y tendida en la alfombra
la diferencia de los cuerpos a media luz
era insignificante. Estábamos tan cerca
que sólo podíamos respirar
el aire que quedaba tras los besos.
La casa estaba medio vacía
y era como si la vida latiera escondida
en sus armarios, en busca de ropas
que guardar en un presente por-venir.
Fuiste tajante con el vestido,
había que dejar algo para mañana,
algo que nos hiciera pensar en el futuro
sin la certeza de que existiera.
Me sorprendió cómo te desabrochaste
el corazón con ansia y te dejaste puesta
la vergüenza: amaestrabas el deseo
con la precisión de un domador de circo,
con la presteza de una contable
que ve como le cuadran, por vez primera,
los números.
Volviste a ser tajante con el sexo,
porque sería para nosotros como un candado
que nos haría sus prisioneros,
pero flexible en todo lo demás,
y dibujé sobre tu cuerpo el mapa
de los sentimientos, dejando sobre tu vientre
migas de pan para mi vuelta.
No cantó el gallo a la mañana
pero la luz entró en la casa con la violencia
de cientos de ojos fruncidos de ceño.
Fue inevitable volver la vista atrás,
volverla hacia delante por ver si nuestros ojos
se encontraban ya vestidos.
No te preocupes, soy muy discreta, repetiste,
pero la discreción sonaba tan absurda
con el corazón calado hasta los huesos
que el sabor de los besos fue amargo por vez primera.
Me fui de allí vestido de indio y con las plumas
revueltas, envuelto el corazón en el miedo
de haberlo apostado todo a una mano
sin haber tenido el valor de levantar tus cartas.
Me fui de allí vestido de indio y con las certezas
desechas,
convencido de que nada volvería a ser como antes,
confiado en que nada lo fuera.
viernes, 18 de junio de 2010
INTERTEXTUALIDAD
Indolentes con el tiempo que perdemos,
confiamos que la vida,
en un alarde confianza nos devuelva
en algún lugar del trayecto
el tiempo confinado allá lejos,
para contemplar serenos el río
que ha de pasarnos a la otra orilla.
algunos pudieron durante una vida
dejar impreso sobre la hoja
de un árbol de otoño
la belleza caduca de un instante.
Otros erraron en la búsqueda
y los instantes no fueron de tiempo,
sino de heridas mal curadas
aún abiertas en su cuerpo yacente.
de vagón en vagón,
polizón sin fronteras.
quien vive más de una vida
como una hoja afilada
que al besar el corazón
lo dejara sin plaquetas…
Quien vive más de una vida,
dejándolas (botellas abiertas
en un día de fiesta) sin enhebro,
más de una muerte ha de morir.
- pensó Oscar Wilde -
para ser la fulana encaprichada
de cualquier marinero errante.
Ulises ya murió.
Más hermoso fue arrojar
la vida por la borda,
darla toda sin calcular su peso,
sin ser puta o ladrón,
no hacía falta vivir tantas vidas
para que la propia alcanzara
el brillo efímero de la juventud.
Pero entonces éramos
el tiempo en potencia.
Siempre estuvimos cíclicamente
cercando esa zona de la soledad
que aprieta pero no ahoga,
y quizá porque la vida era eso,
no nos planteamos luchar
con las garras panza arriba,
porque como las cosas no podían
ir a peor –amigo Kafka- mejoraron.
lunes, 7 de junio de 2010
MIMBRE

Me gustaría ser como el mimbre,
moldeable en las manos del artesano,
maleable en las manos de cualquiera.
Una maraña de finas venas que, unidas,
se hacen fuertes y sobreviven estoicamente
al paso del tiempo.
Me gustaría ser como el mimbre,
frágil en los momentos de fragilidad,
rígido en los momentos de dolor.
Ser como el mimbre reposado,
un abrazo entretejido y capaz
de modelarse en curvas imposibles
sin miedo a que todo se rompa,
por que esa es tu virtud envidiada:
doblarte hasta la ruptura
sin que nunca te llegues a romper.
lunes, 31 de mayo de 2010
ESTADO DEL FUEGO
I
¿Será quizás el amor un estado del fuego?
¿De ese fuego que lo incendiaba todo
cuando la juventud andaba mecida
como una hoja recién caía del árbol?
Era fácil contagiar la luz sin medida
cuando el alma aún era virgen,
como un tallo verde y fresco
nacido en la humedad del río.
Pero en la sequía o en la helada
el alma olvidó la inocencia
que le hizo formular sus deseos,
y aprendió con arte a esquivar el frío,
convirtiendo su corazón
en dura piedra de camino.
II
¿Será quizás el amor un estado del fuego?
¿De ese arder enteramente del alma,
cuando ingenua se extinguía la llama
ahogada por su propio deseo?
Erraba el camino el alma joven
creyendo que era el arder lo que importaba,
pero no existe cantidad ni proporción
adecuada en el arder.
Su fracaso no fue apagarse
pues toda brasa es hoguera en potencia.
No saber contagiar su luz con armonía fue su fracaso,
no quemando, sino siendo resplandor;
no cegando, sino revelando una verdad;
no consumiendo, sino encendiendo la esperanza..
III
¿Será quizás el amor un estado del fuego?
No existe luz que no cegue en el mirar
ni llama que no queme en su tacto.
Si el fuego abraza a los amantes
no nació de un chispazo inesperado
como la brasa en una caricia de viento…
Si el amor no consigue ser un estado del fuego,
es mejor dejar que se consuma en silencio,
a la espera que en la noche indefinida
un nuevo soplo de vida despierte al alma
de su letargo,
como a la brasa el viento
con su caricia redentora.
miércoles, 26 de mayo de 2010
Y TÚ ME LO PREGUNTAS

si dejo mi habitación en tus pupilas.
En qué lugar del suelo
termina el cielo de tus ojos
y comienza la suciedad del mundo.
La suerte es una muerte descuidada
silbando al viento
y el eco, tus besos de solsticio
arrancándome impurezas.
Dónde vivo yo
si dejo mi razón en tus pupilas.
En qué lugar del techo
termina el deseo de tus manos
y comienza la monotonía del mundo.
La alegría es un dolor inesperado
cantando tangos sin vergüenza
y su estribillo, el giro de tu cuerpo
sacudiéndome soledades.
Dónde vivo yo
si dejo el corazón en tus pupilas.
En qué lugar del tiempo
termina el contacto de tu alma
y comienza ajeno el mundo.
La felicidad es una tristeza contagiada
reclamando caricias
y su tacto, tu piel erizándose
ofreciendo coartadas.
martes, 25 de mayo de 2010
SE NOTA TU AUSENCIA
II
III
IV
V
VI
Un día, vivos o muertos ya, las mil
lunes, 17 de mayo de 2010
INCIPIT TRAGOEDIA
Incipit hoy tragoedia,
hoy que recordé otro tiempo
en el que los días eran distintas lunas;
los sentimientos crecientes instantes
como masa de pan caliente;
y las palabras ondas repetidas
de la piedra lanzada al mar.
Comienza hoy el naufragio,
hoy que no es tiempo cifrado
sino pedazos aislados de memoria,
errante material de sueños
perdidos durante la madrugada,
de una noche que casi no recuerdo
si no fuera por su luna llena
de caramelo quemado.
Empieza hoy el descenso a la laguna
del caminante errado.
Preguntas asaltan ante el espejo,
respuestas reflejan mis ojos mojados
por la mota de polvo
de un camino dejado atrás.
Listo todo para el viaje,
(el barco amarrado a puerto,
vacío de deseo,
desangrado de esperanza
en el agua que le rodea),
parto hoy como lo hice ayer,
como hace un mes levando el ancla.
Y las amarras, celosas, se enroscan
a los olivos como serpientes hambrientas.
Y yo como una sirena varada,
me quedo mirando en el mar
la luna nueva que en el mar riela,
esperando el comienzo de la tragedia,
sin que nada empiece totalmente,
sin que nada termine de veras,
solo como una gota de lluvia
resbalando por el mástil de mi cuerpo,
solo como una lágrima sola
deslizándose por su mejilla de madera;
sin amarras y sin vida,
sin partida ni reencuentro,
flotando sobre el cristal sereno del mar
manchado de estrellas.
miércoles, 5 de mayo de 2010
Cuaderno de Bitácora 5
Los asistentes, pocos, pero de lo mejorcito, tuvieron que ejercitarse en la creación de textos en los que entraran en juego los espacios externos, como por ejemplo un amanecer visto en seis colores; o internos, como ocurrió con el manicomio en el que, a ojos del enfermo y del sano, se nos describía su sala de visitas.

En la práctica de este texto, hay quien puso más loco al cuerdo o más cuerdo al enfermo, eso no era lo más importante. Lo clave era pintar con palabras las pareces del siquiátrico y en este punto, los alumnos se mostraron soberbios. Hubo enfermos que no reconocieron a su madre, o que simplemente veían el patio común demasiado sucio, algunos optaron por ser omniscientes narradores, mientras algunos optaron por cederles la palabra a sus personajes.
miércoles, 21 de abril de 2010
SEGUNDO DÍA DEL TALLER

viernes, 16 de abril de 2010
TALLER DE ESCRITURA CREATIVA

domingo, 11 de abril de 2010
COMO GOTAS DE MERCURIO

sábado, 10 de abril de 2010
CRONIRIA


domingo, 28 de marzo de 2010
SILENCIO

hizo al hombre, por momentos,
volver de nuevo a las cavernas
desnudo de ciudad y progreso,
a pintar paredes llenas de palabras
con la sangre de sus víctimas.
El ruido de las noches,
hizo que levantáramos tanto la voz
que nuestras gargantas se rompieron
en un maravilloso silencio;
silencio frente a la necedad cierta
de vernos enfangados en un aire
pesado y sórdido,
en ciudades de plástico prefabricadas
donde todo es como si fuera
sin ser más que metáfora.
Todo lo que fue música,
armonía, cadencia,
línea discontinua entre continuos,
se volvió melodía torpe sin intérprete,
canto discordante que lo volvía todo continuo.
arrastran siempre en las bocas
el sabor de la media verdad no dicha,
la vida entre paréntesis ignorada,
la letra pequeña, sin la cual,
la vida sólo es un mal menor
a no tener muy en cuenta.
(enfermo estoy de tanto ruido),
procuro tener mi boca
siempre húmeda para el silencio,
lanzando elipsis como protesta
en mitad de esta noche
de lenguaje incomprendido.
domingo, 14 de marzo de 2010
ENTRE LA NADA Y LA VIDA

y la vida, uno tiene que elegir
entre salvar de las goteras los sueños
o quemar los libros viejos
para colocar los nuevos en su lugar.
¿Qué dejar en el altillo y qué reciclar
para costruir en su lugar lo bello?
y la vida, prefiero tirar por la borda
todo lo que no me arranque de raíz
un beso. ¿Para qué tanto orden en el miedo
si los sentimientos acaban por convertir
en ludopatía el deseo?
y la vida, quiero sean tus brazos
los que al dormir mezan mis sueños.
De qué sirve intentar ser menos íntimo
con los versos, si me salen por los poros
sin que tenga que ver en ello.
espero al porvenir con la serenidad del tiempo,
con estos 270 días de saldo encadenado al aire
que desplazas al caminar,
tan libre que podría salir corriendo,
tan libre que decido seguir queriendo.
