del alquitrán pegado del deseo
es sólo un mal menor.
Como cuando en ciertas noches
nos metíamos en la garganta los dedos
para seguir bebiendo.
¿Qué hago con tanta muerte,
con tanta flor muerta en mi pasado?
Para entender-me y reinterpretar-me
Hoy nace el hombre nuevo,



Todo lo que sucede en el tiempo, gira en torno a nosotros formando un infinito número de círculos concéntricos: círculos que se abren y se cierran, círculos que se pierden en el tiempo y que, por azar, buscan el punto del que partieron para completar su ciclo.





Es inútil fingir un estado nuevo
para este alma tan equilibrada de hoy.
No hay poemas capaces de alejar la tristeza
como no hay palabras capaces de disimular
la alegría.
Me gustaría releer esta mañana a Ángel González
y que el alcohol -que ambos hemos bebido
en cada barra de bar- impregnara de melancolía mi aliento
para ver, con ojos vidriosos o cerrados,
lo que aún tenga que venir.
Quisiera olvidar por un momento que existo,
porque así tú lo imaginas,
para sentir de nuevo en el pecho el vacío que había antes de que tus ojos verdes
-no de esperanza sino de mar detenido-
iluminaran las aceras por las que regresaba
más solo a casa cada madrugada.
Pero es inútil poner farolas a mi poesía
cuando todas las noches ahora son de fiesta
y el fuego de artificio de nuestras miradas
me impide tropezar, como a Ángel González,
al llegar con la aurora de la mano a mi portal.




CON I NOSTRI SILENZI
Imparammo a tacere col tempo
le nostre parole
e a conversare senza fretta
con i nostri silenzi
durante interminabili sguardi di sorrisi,
paure e baci.
Qualche giorno, sono sicuro,
non noi bensi altri
vivranno qualcosa di simile...
Saranno diversi, sarà diverso
avranno altri baci
ma si ameranno allo stesso modo.
Qui lo sa. Forse
abbiamo inventato qualcosa si nuovo.

